lunes, 12 de marzo de 2012

Dulce febrero

Ojala que me recuerdes mi dulce febrero como te recordare yo. Ojala que nunca hubiera acabado. Ojala que tu sonrisa siga haciendo tan buen juego con las arrugas de tus ojos, que es parte de lo que hace a una persona brillar tanto como a ti.

Nunca ame tanto la tierra como amo ahora que la conozco mejor. Gracias Cordoba por la nueva vida que me has dado... Hoy puedo decir, desear y no dejar de pensar que... Cambio todo lo que tengo, porque no tengo nada, nada es mio, todo se queda acá cuando me toque partir, todo lo recogí en el camino, lo cambio por una vida contigo, quien sea que eres que te cruzaras algún día por mi camino, lo cambio por terminar todas mis noches bajo un cielo estrellado en una bolsa de dormir acurrucada junto a ti. Y cuando sea que las nuves nos tapen y nos bañen con sus lluvias, que sea de tu mano con quien corra y la disfrute, que sea junto a ti en busca de la luna llena que nos de abrigo y luz, que sea el amanecer quien nos traiga los mejores días, que contigo brinde cada día por que cada día sea carnaval de la alegría. Que por sobre todo seas feliz con la música de la naturaleza, con la sonrisa de la gente y su saludo amable al pasar. Que podamos reflejarnos en el espejo de los ríos que conoceremos en nuestro viaje...

Espero algún día poder vivir eso por siempre y que no sea solo un dulce febrero como me pasó. Lo lindo es que estoy feliz, porque lo viví, porque ocurrió, porque puedo decir que sí, que si paso y no era un cuento de hadas, ni fué efecto de los hongos... (:

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